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Argentina, de paraíso perdido a tierra prometida

Nadie dudaría en afirmar que la Argentina, en cuanto proyecto de país, puede aprovechar con ventajas su enorme potencial. Una mirada retrospectiva a nuestra historia nacional nos produce, sin embargo, una honda sensación de frustración. Es que el País, en algunas etapas, tuvo todas las condiciones objetivas, internas y externas, como para haberse convertido en una potencia mundial y no las aprovechó.

Habiendo sido bendecida con vastos recursos naturales, por los que fue llamada granero del mundo, el paradigma de rico productor agropecuario le permitió al país ser una referencia mundial cuando se hablaba de un paraíso de abundancia. Una generación con compromiso patrio y visión de futuro supo construir las bases de una pequeña Europa en el sur de América y sentó los cimientos de una industria básica que florecía basada en la actividad agropecuaria.

De la colonia española al puerto exportador se fue plegando ante nuestros ojos, una y otra vez, el Paraíso que fuimos o que pudimos ser. Como Adán y Eva confundidos en el error, no fuimos expulsados del Paraíso por comer del fruto del conocimiento, sino por haberlo comido y no haber adquirido el conocimiento del bien y del mal. La capacidad de discernir es un atributo de la conciencia, pero también del conocimiento y de la ciencia, necesaria para hacer las cosas bien.

Cuando los dones equivalen a lo que está bien, solo hay que reconocer y agradecer. Cuando las dificultades nos confrontan con lo que no está bien, o se nos presenta la experiencia del mal, la conjunción del conocimiento con la conciencia y la ciencia permite transitar y trascender la dificultad, la tragedia o la prueba. Se requiere conocer y reconocer fortalezas y debilidades para encontrar una estrategia para revertir el mal y afirmar el bien. Ya no se trata del destino decretado, sino del futuro perdido por no saber, no querer o no poder hacer las cosas bien.

El paraíso perdido de la Argentina no es una tragedia nacional, sino una oportunidad siempre vigente. […]

Hacer del territorio argentino una Nación es recuperar la tierra prometida, restituyendo, en ella, el Paraíso terrenal que tenemos que reconstruir en la tierra. Construir un paraíso en el país significa, vivir la experiencia de transformarlo entre todos y levantar, en él, una Nación. Hay que tomar conciencia de que la promesa de la tierra es potencial, que solo la haremos realidad con la cultura del esfuerzo y la decisión de tomar no solamente de la tierra lo que se nos da, sino ofrendarle a ella. Para poder concretarlo, hay que tener la disposición espiritual de partir y compartir el pan. Este paraíso anunciado no consiste únicamente en la abundancia, sino en la equidad con que ésta se disfruta.

La Argentina es tierra de promesas, ya que quienes llegaron para habitarla encontraron aquí las bendiciones de libertad, trabajo y pan. Sin embargo, esto no fue fruto de la gratuidad del jardín, sino del esfuerzo de trabajar la tierra y querer convertirla en paraíso. Un paraíso para los perseguidos y hambrientos que llegaron de Europa, que no solo sobrevivieron aquí, sino que vivieron con intensidad la construcción de un país que buscaba convertirse en una Nación y le ofrecieron lo sagrado de sus días en la ofrenda de esos valores esenciales que hacen que una sociedad multicultural pueda desarrollarse en paz: un pacto y un contrato social. Recuperar la promesa de la tierra y vivir su paraíso es desplegar lo mesiánico en la obra de nuestras propias manos.

Un país como el nuestro tiene los recursos para alimentar a todos sus hijos. Por lo tanto, si eso no se cumple, no es porque seamos una tierra pobre, sino por ser una sociedad miserable, que no es capaz de encontrar el valor de la equidad que hacer digna a una Nación y cumple el sueño de la tierra prometida, paraíso retratado en nuestra propia Constitución.

Volver al paraíso es regresar al jardín que habitaban los pueblos originarios, a la visión que inspiraron nuestros próceres y a la promesa con la que soñaron nuestros abuelos inmigrantes. Ellos, hijos de su tiempo, vislumbraron una utopía, una tierra prometida que, con el tiempo, habría de convertirse en Nación por medio de esfuerzos consensuados. Pero la historia que construimos los argentinos nos fue alejando cada vez más de esa quimera hasta convertirla en fantasía. Por eso se impone articular un proyecto cívico que nos permita recuperar la bendición de una Nación plena y auténtica.

Fragmento de Argentina Ciudadana. Con textos bíblicos

12 Responses to “Argentina, de paraíso perdido a tierra prometida”

By Julia - 24 noviembre 2012 Responder

Sergio, puedo decirte que he sido protagonista de los últimos 65 años de la historia de este pais.Los que mandan,sisacamos cuenta,mayoritariamente pertenecen al mismo partido.La misma corrupción,artimañas,doble discurso,fábrica de pobres y banderas populistas.Degradación de la educación,los valores y las Leyes. Es el eterno retorno que cabe en aquella frase:» Por uno de nosotros,caerán 5 de ellos»,y tantas otras grabadas en mi memoria.Nuevamente,la sociedad dividida.Un saludo afectuoso!

By Horacio Barcellandi - 19 noviembre 2012 Responder

Querido Rabino Sergio:
Gracias por mantener la llama de la utopía siempre encendida en esta tierra de promisión, hoy mas que nunca con los brazos abiertos esperando que sus hijos (todos:propios y extranjeros) sintonicemos el sueño y así vislumbrar ese destino colectivo para el que fuimos llamados.
Abrazos y bendiciones.
Horacio Barcellandi

By hector julio - 19 noviembre 2012 Responder

Totalmente de acuerdo al ideal de lo vertido en su nota, hay algo que no entiendo de los argentinos, despuès de tener verdaderos estadista como Sarmiento, Avellaneda, Mitre y Roca que buscaron crear un pais en constante evoluciòn, los hombres que siguiron a ellos se obstinaron en crear una Argentina INDUSTRIAL y no AGROUNDUSTRIAL , el Ser Supremo que creò los planetas y las galaxias le diò al planeta Terra agua dulce y salada, arena y roca y tierras fèrtiles en muchos lugares privilegiados, la Argentina es uno de ellos y asì lo viò el visionario Baròn THeodore Hirsch (nunca homenajeado como merece su persona) cuando viò la Argentina como tierra de promisiòn para los judios perseguidos por los progroms zaristas y luego tamnièn comunistas y otros lugares de la Europa de aquellos tiempos, como es posible que la ceguera e ineptitud de los gobernantes le diera la espalda a las riquezas quye el Ser Supremo brindo a esta tierra, Europa, U.S.A., Asia entera nos llevan centurias de evoluciòn INDUSTRIAL, el hombre podrà crear màquinas pero los alimentos surgen de la tierra fèrtil, el agua dulce delos rios y tambièn del amplio mar que tiene Argentina, nuestro futuro es la tierra y la AGROINDUSTRIA.

By Lidia - 19 noviembre 2012 Responder

Hola Sergio, mi nombre es Lidia y si te escribo, imaginaràs que comparto las preocupaciones y las amenazas por las que està atrvesando nuestra patria.Voy a ser breve, porque me interesa dejar alguna propuesta.He pensado largamente cuales podrìan ser nuestras acciones ante ataques de penetraciòn y del aparato del poder puesto al servicio de la ambiciòn de quienes hoy nos gobiernan.Se me ocurriò que somos muchos los que por diferentes motivos estamos con necesidades incumplidas, pero todos atomizados.Las madres del dolor por un lado y su convocatoria, las victimas del accidente de tren, los presos sin causas de las FFAA,Cromañon,las victimas del terrorismo Amia, en fin, muchos.Propongo un entrecruzamiento entre todos, y como se pueda organizarse, para que todo sea la causa de todos.No es facil pero tampoco imposible y creo que daria muestra de un mayor crecimiento.Un abrazo

By Jose Luis - 18 noviembre 2012 Responder

Sus reflexiones no dejan de ser ciertas, aunque para mi gusto con mucho de utopía, tal vez por su visión religiosa.El acertijo no resuelto (por no decir parábola)es como hacer realidad todo lo que Ud menciona con mucho voluntarismo. Este paraíso seguirá siendo un purgatorio mientras la inmensa cantidad de pobres materiales,intelectuales y espirituales sigan depositando sus esperanzas,ambiciones y su futuro en manos de semidioses paganos, que prometen hacer realidad sus sueños, dándoles pan y circo.
Que haya tenido un buen sabat
Shalon
Jose Luis

By susana gonzalez - 18 noviembre 2012 Responder

Estimado Sergio: Muchas veces lo he escuchado y lo he aplaudido de corazon porque siempre dio mensajes de patriotismo siendo muy claro en sus mensajes. Ahora quisiera saber como se hace en este pais para subsistir uno y ayudando «mas» a los demas, ya que los impuestos para algunos estan llegando al 70% y hay un porcentaje muy chico que tiene que mantener a todo el resto sin contar la inflacion y la cantidad de gastos superfluos que mantenemos sin que se vean los frutos de nuestros esfuerzos en viviendas, escuelas, hospitales,caminos, transporte(pareciera que todo lo que no se hace responde a un proposito) habiendo en este momento muchos mas pobres que antes. Llegara un momento <Dios no lo permita y nosotros tampoco) que los que hacemos aportes importantes no podamos cumplir con nuestras obligaciones y necesitemos nuestra entradas para comer. Entonces , como se mantendra el circo? Donde quedara la clase media real?Que sera de los mas pobres? Cada dia hay menos inversion en nuestro pais y menos Justicia y mas droga y delincuencia. Que habria que hacer? Lo saluda atte Susana

By OFelia - 18 noviembre 2012 Responder

Admiro el pensamiento claro del Rabino Bergman y desearia que se pudiera hacer realidad su proyecto de recuperar nuestro país. Mientras estemos rodeados de gentes que solamente piensan en su provecho personal al que disfrazan de «trabajo por el bien común», mientras no se fomente la cultura del trabajo y se recuperen valores perdidos no podremos salir adelante. Es importante unir voluntades de quienes amamos de veras al país y tenemos bien claro que el trabajo y el honor dignifican al hombre

By Edith Estela Sbodio - 18 noviembre 2012 Responder

Muchas gracias Sergio – Hay tanto por hacer para recuperar nuestra querida Argentina – lo fundamental es despertar a esa posibilidad aún presente- saber que se puede- desear el cambio – querer cambiar- elegir cada instante -lo que ayude a ese cambio de conciencia fundamental para trabajar en la dirección correcta –

By Inés Mercedes LIESTE MORENO - 18 noviembre 2012 Responder

excelente el análisis y «compendio» del libro!!!, y ahora en la Función Pública como Diputado se vé tu accionar con las propuestas y hechos relevantes, y deseo que sigas para siempre en tu compromiso con el BIEN COMUN PARA EL LOGRO DE LA ARGENTINA COMO TIERRA PROMETIDA…

By ventura - 18 noviembre 2012 Responder

Hno. Sergio, su reflexión dominical es transitar nuevamente por lo que fuimos y lo que deberíamos ser, muy buena reflexión. Nuestra patria se ha ido deteriorando progresivamente en estos cincuenta años, en momentos a veces imperceptibles y otros muy vertiginosamente. De un árbol fuerte y sano que fuimos, ahora queda una planta debilitada, ramas torcidas, con muy poco fruto y donde va siendo dominada por la plaga que en su momento no supimos controlar y ahora no hay un remedio eficaz para combatirla. Hace falta un buen jardinero que primero elimite con su tijera de poda todas aquellas ramas mal nacidas que provocan una deformación a la planta, luego con la mochila aplique el producto adecuado para erradicar por completo las enfermedades que no dejan crecer al árbol, por último abonarlo convenientemente y darle el agua para que se fortalezca. Por desgracia vemos que el jardinero actual no tiene la sabiduria y fortaleza para conservar el huerto y espera sentado que todo le venga de arriba sin esfuerzo, ni siquiera puede evitar el pillaje, ya que si le roban el también roba al vecino. Se terminó la convivencia solidaria entre los habitantes, sólo queda la desconfianza, el no te metas y tantos vicios que han dañado la convivencia social. La culpa no es solo del jardinero, es de todos, la enfermedad se ha transformado en plaga y se debería recurrir a un método que permita erradicar este flagelo que parece no tener fin. Es que esta enfermedad que se llama corrupción, disfrazada de modelo, nos esta quitando hasta la esperanza.

By Mirta - 18 noviembre 2012 Responder

Como siempre Excelente!!! Muchas gracias por los envíos, los disfruto mucho.

By Mirta Sattler - 18 noviembre 2012 Responder

Sergio hay en el horizonte una nueva nación, con heridas que serán restauradas desde el diálogo fecundo. Cuando los intereses mezquinos prevalezcan por el interés superior de la nación.
Parafraseando a Lilita : Vamos a parir una nueva Nación. Simplemente cuando cada uno de los argentinos en vez de exigir empiece a dar, y elija líderes que sin politiquerías hagan posible la convivencia entre hermanos.
Creo que estamos madurando cívicamente.