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Honrar la diferencia en nuestros vínculos

La espiritualidad es el campo de la asignación del cambio de la unidad, en el contexto social y cultural en que uno vive, que no se desconecta ni se desprende, interactúa y pertenece.

No siempre contamos con un plano de reflexión sobre estos temas. La diferencia sería fundante, iniciadora en el desarrollo del recorrido espiritual, porque no hay ninguna posibilidad de evadirse de lo que diferencia propone de forma permanente.

Es un imperativo categórico, no sólo ético sino espiritual, tratar de contestar en qué cada uno hace la diferencia. La palabra diferencia tiene una acepción económica, de ganancia o pérdida. En este contexto, es cualitativa: no cuánto hacemos de diferencia sino qué hacemos en el sentido de ser diferente.

En este ejercicio quedan implicados los vínculos entre padres e hijos, con los niños, con los jóvenes, con nuestros adultos mayores. Un ejemplo de la pobreza espiritual es la diferencia en la edad, cuando se la evalúa socioculturalmente por la utilidad, y no por la sabiduría y la experiencia de vida. La sociedad desecha al otro cuando no es productivo en los términos que ella impone.

Los argentinos necesitamos recuperar la reverencia espiritual por nuestros mayores. Es indigno para nosotros lo que hacemos con nuestros mayores. Una situación de ingratitud, violencia y desprecio. Nos empobrecemos cuando como Comunidad descartamos a los mayores, discriminándolos en el ámbito laboral por su edad, marginándolos en lo económico con jubilaciones vergonzosas, desprotegiéndolos mediante insuficientes sistemas de seguridad social, abandonándolos en la atención de la salud.

El quinto mandamiento ordena textualmente: «Honra a tu padre y a tu madre, como tu D-s te ha mandado, para que sean prolongados tus días y para que te vaya bien sobre la tierra que tu D-s te da».
Este mandamiento expresa el reconocimiento por nuestros padres. En lo espiritual, significa tenerlos presentes, agradeciendo lo que hicieron por y para nosotros. Desde el punto de vista material, exige disponer del tiempo y los recursos para satisfacer sus necesidades, y retribuirles aquello que, en otros tiempos, supieron darnos.

Es un mandamiento porque ordena aquello que la naturaleza humana cultural no puede sostener. Honrarlos a ellos es honrarnos a nosotros mismos y, al mismo tiempo, es el acto ejemplar por el cual nuestros hijos aprenden cómo cuidar de sus propios padres cuando sea necesario.

Se trata del respeto y la dignidad que ellos y nosotros merecemos. Desde un principio de identidad, la comunidad se ocupa no del hijo biológico sino del hijo social. La sociedad argentina, mal administrada, saqueada, pero con recursos suficientes, debería establecer con nuestros mayores una experiencia de dignidad. No lo hemos hecho ni siquiera con los Padres de la Patria, los próceres de la Nación, denostados y exiliados en vida, luego idolatrados en el bronce, hoy olvidados y degradados en un fin de semana largo.

Fragmento de Celebrar la Diferencia. Unidad en la Diversidad

15 Responses to “Honrar la diferencia en nuestros vínculos”

By Julia - 18 agosto 2012 Responder

La diferencia radica en la sabiduría de capitalizar lo vivido.En el bagaje de lecturas,reflexión y devenir en el tiempo vinculado con nuestras acciones.»No es difícil albergar pensamientos admirables cuando están presentes las estrellas.Es más difícil guardarlos intactos durante la pequeñez de los días,es más difícil ser ante los demás,lo que somos ante Dios.» Sergio,acuerdo contigo.Pero,más allá de las bellas frases,qué proponés para terminar con la corrupción y la impunidad?Te saludo con respeto y afecto.

By María Cristina Bó - 1 agosto 2012 Responder

Tengo 64 años y se lo que es tener la jubilacion mìnima luego de haber TRABAJADO EN SERIO 30 años con un excelente sueldo que hoy me debería redituar mucho más de lo que el Estado me devuelve. Sus reflexiones son correctas, pero lo importante sería que alguna vez SE PUSIERAN EN PRACTICA, ya que los políticos suelen resolver en teoría y buenas palabras lo que tendría que reflejarse EN SERIO EN LA PRACTICA.
Ojalá, Ud. en su función política, lo logre. Atte. lo saludo.

By Carlos Campi - 1 agosto 2012 Responder

Adhiero plenamente a los conceptos de Honrar la diferencia de nuestros vínculos. Comparto con vos Sergio y tod@s aquell@s que siguen tus principios algunos fragmentos de la carta de René Gerónimo Favaloro: «Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.» «En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.» «Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.» «A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.» Desde ya mi agradecimiento por permitirme expresar con libertad mis sentimientos y a iluminar un camino en el que a pesar de nuestras diferencias, es posible construir una sociedad mucho mejor para todos los que vengan, tan solo empezando a realizar pequeños acuerdos que con el tiempo den luz ya no a un camino sino a toda una sociedad.

By Tely Benin - 30 julio 2012 Responder

Cuando volvemos al comienzo,a nuestras raíces, todo parece simple y a la vez tan básico para la humanidad, a través de los siglos. Esto no se puede ignorar. No obstante , otros intereses lo logran.. Esperemos que , algún día,la dignidad de este pueblo prevalezca

By Marta Estela - 30 julio 2012 Responder

Muchas gracias Sergio, cariños,leo atentamente todos los comentarios y estoy de acuerdo, gracias

By Amelia SABIN PAZ - 30 julio 2012 Responder

Rabino Bergman, gracias, gracias, gracias.

By Gustavo Alberto Goyeneche - 30 julio 2012 Responder

Nuestra Sociedad en su gran mayoría ha desechado a Dios de su vida porque simplemente no le dedica tiempo material para conocerlo. Sería bueno que habláramos de Dios con nuestros hijos, para lo cual debiéramos hablar primero nosotros con El, para conocerle y conocernos. Si no hacemos éste ejercicio nuestros hijos nos depreciarán cuando seamos viejos. Ayudaría un poco que existiera en la Escuela Pública la materia Religión -no solo la Católica como era antes- la confesional de los padres de los alumnos. Sería un buen tema para debatir y no encuentro -aunque polémico y «extraño»- razones para no proponerlo. Un primero y buen argumento: la espiritualidad en lo social es inherente a la naturaleza humana. Creo estimado Sergio, es la enseñanza que muy bien has querido trasmitirnos.

By HECTOR - 29 julio 2012 Responder

Hay veces que me pregunto para que existo
en un mundo donde el ejemplar mas descarriado que es el ser humano se preocupa cada dia en ser mas peor,y mas inhumano.Creo profundamente en Dios pero no alcanza.Hoy ,con 68 años me doy cuenta que ha sido muy importante en mi vida pero solo para preservarme en momentos dificiles y nada mas.Tengo una frase que dice»estoy viviendo el peor momento socialmente hablando que he vivido en mis 68 años».Ni el periodo que vivi de Peron fue tan malo como este.Como hago para resistir y no decaer animicamente,ante demostraciones tan rotundas de corrupcion y deshumanizacion.Solo me preocupan mis dos hijos,ambos profesionales,y mi unica nieta de solo un año.Sr.Bergman debemos enfatizar esta realidad para que la sientan los que la producen.Deberiamos hacer una GUARDIA ETERNA EN LA PLAZA DE MAYO CON CARTELES PIDIENDO QUE CAMBIEN O SE VAYAN.UN GRAN SALUDO

HECTOR

By inemercedes - 29 julio 2012 Responder

GRACIAS NUEVAMENTE POR LAS SABIAS REFLEXIONES!!, TRABAJÉ MUCHOS AÑOS Y HASTA JUBILARME EN UN BANCO Y CONTABLEMENTE LO QUE MÁS ESCUCHABA:»NO HAY QUE TENER «DIFERENCIA», O SEA IGUALAR DÉBITOS Y CRÉDITOS, Y EN LA VIDA SE NOS PLANTEA LAS DIFERENCIAS EN TODOS LOS ÓRDENES…HASTA HAY UN ORGANISMO INADI PARA LAS DIFERENCIAS…Y LO MÁS HERMOSO QUE HE LEÍDO SOBRE ESTE TEMA SON LOS ESCRITOS DER SERGIO!!!!

By DELIA PILAR VIEYTES - 29 julio 2012 Responder

Respetar y AMAR a nuestros mayores es no hacerlos pasar hambre ni permitir que vivan en la calle o en villas de emergencia . Soluciones: ver http://www.fao-solicitud.com.ar e indicar a Buenos Aires Presente la posibilidad de reducir el número de gente en situación de calle a través de HECHO EN BUENOS AIRES , Tel. 4361-7773

By ines cambiasso - 29 julio 2012 Responder

Qué maravilla poder unir tan simplemente el campo individual con el social, el espiritual y el histórico para descubrir ralidades y falencias desde dentro.
Un placer y una instrospección que da luz cada semana al leer estas reflexiones.

By Juan Manuel - 29 julio 2012 Responder

Estimado Sergio: te felicito por tu comentario.- Los pueblos que olvidamos a nuestros mayores, esclavizamos a nuestros hijos y nietos.Atte.-

By marta diz - 29 julio 2012 Responder

Comparto todas sus reflexiones y esta la considero fundamental. Soy una ciudadana
de 73 años con la tranquilidad de conciencia de haber hecho por mis mayores y mis menores lo que correspondía con todo amor. Tengo la fortuna de poder seguir trabajando, mantener mi independencia y seguir ayudando por el momento confío que
el futuro sea benévolo. Gracias por permitirme expresar

By Daniel - 29 julio 2012 Responder

muy buenas las reflexiones.
Quisiera recordar que hoy se cumple un nuevo aniversario de la muerte del Dr. René Favaloro, ejemplo a seguir por todos nosotros.
Hoy desde las 14,30 horas hasta las 18 horas haremos un homenaje en su memoria en la puerta del Congreso Nacional.
Me gustaría hacer llegar esta invitación a todos.
muchas gracias

By Oscar - 29 julio 2012 Responder

El fragmento de hoy domingo en el diario «La Nación» es muy interesante y atrapante, pero lo que más me gustó es el párrafo final: «No lo hemos hecho ni siquiera con los Padres de la Patria, los próceres de la Nación, denostados y exiliados en vida, luego idolatrados en el bronce, hoy olvidados y degradados en un fin de semana largo.». ¡¡Cuanta verdad condensada en pocas palabras!!