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La Ley y el Espíritu de la Ley

La Ley es un pacto. Por nacer en la Argentina, pertenecemos a esta sociedad, y por esto nacemos dentro de la Ley, dentro de un pacto al que no podemos renunciar, que nos establece garantías y obligaciones. Toda ley representa un valor, y como tal, cada ley es un medio para un fin, es decir, sirve para organizar la sociedad en torno de valores comunes. Vista así, la ley es un medio para la realización de su espíritu o valor que la origina. Por lo tanto, el respeto por la ley no es sólo el castigo que su incumplimiento provoque, sino también convicción y reafirmación del valor que la sostiene y respalda. Para que en nuestra sociedad las leyes comiencen a respetarse por los valores que representan y no por la multa o el castigo formal que establezcan, habrá que poner en marcha un proceso de educación en los valores comunes y de coherencia de vida en la práctica de los mismos.

Es necesario que cada uno de nosotros se ocupe en primer lugar, antes de pensar en cómo se reforma el Estado ni en qué debe hacer el Gobierno, de reprogramar sus acciones en términos de un compromiso por el bien común y con las virtudes cívicas que incorporará a su vida. Esto es construir ciudadanía: dejar de ser habitante, es decir DNI más voto, para asumir la responsabilidad de la propia ciudadanía despertando a la espiritualidad cívica. Así podremos convivir y formar comunidad. El desafío radica en cómo hacer para seculizar lo religioso y para hacer más religioso lo secular.

Es importante no quedarse en la forma de la ley, en lo técnico, para poder rescatar el valor que se esconde detrás de ella. De esta manera, no cumplir una ley equivale a no respetar un valor bueno para todos, y en consecuencia a no respetar a la comunidad de pertenencia.

Para concluir, debemos invertir los términos de nuestro análisis y afirmar que hay un valor, hay un espíritu que se hace ley, así como también hay una capacidad inherente al hombre –energía, espíritu, conciencia o reflexión, más allá de cómo la nombremos– que se hace cuerpo en el ser. La raíz de cada ley es un valor: recuperar el valor que subyace en la ley es la manera de traer a la realidad el espíritu de la ley a la acción.

En agradecimiento y bendición,

Rabino Sergio Bergman

20 Responses to “La Ley y el Espíritu de la Ley”

By ventura - 4 marzo 2012 Responder

Es muy acertado el enfoque sobre la necesidad de que «todos» comprendamos la importancia de incorporar a nuestro intelecto el verdadero espíritu de cada ley, no sólo enfocarse en las consecuencias de su transgresión conociendo los castigos. Para tal fin, estimo que desde la casa de las leyes, se construya un prólogo con la amplitud necesaria para que sea bien interpretado por todos, en donde se exprese el pensamiento del legislador que da fundamento y sustento a la ley. Tengo presente el prólogo que hizo el Dr. Velez Sársfield para el código procesal penalde Mendoza, donde se explaya en la exposición de motivos de tal manera que el lector comprende con facilidad cual es el espíritu de ese código.

By Elías Tarradellas - 3 febrero 2012 Responder

Tus reflexiones, querido Sergio, son una amable invitación a compartir los valores que inspiran parte de nuestra legislación; esto nos llevará a respetarlas y el respeto a cumplirlas. Es un noble propósito que todos deberíamos sostener. Creo que debemos realizar – como sociedad – un gran esfuerzo por recuperar antiguos valores: la sinceridad, el respeto por la ley, el respeto por nuestros mayores, por nuestros hijos, por nosotros mismos. El amor a la Patria, el cumplimiento de nuestra palabra, la puntualidad, la tolerancia. Esto debería inculcarse en las familias, en las escuelas y en medios de difusión, de manera sostenida. Al mismo tiempo, el incumplimiento de la ley debe ser reprimido severamente pues la justicia fue creada por el hombre para restablecer la equidad y proteger a la sociedad. Nuestra justicia actual se inclina a proteger a quienes infringen la ley, olvidando que así muchas veces desprotegen a la sociedad, lo que debería ser su primera preocupación.

By Oscar Argentino Pereyra - 3 febrero 2012 Responder

Nada se debe soslayar en todo lo que ejecuta el Estado, más bien debemos estar alertas por cuanto sabemos que vivimos en una aparente democracia. Pero hay un tema por demás preocupante que atañe a la vida: se incrementó desde Menem hasta el 2011 cerca del 70 % la mortalidad infantil por INANICIÓN en el país de los alimentos. Hoy debemos mostrar una triste cifra de 28 niños muertos por día. Más de 10.000 por año. Cifra dada al UNICEF por el Ministerio de Salud de la Nación. Hay un eminente doctor, Abel Albino ver La Nación 28-08-11, creador de 35 sedes cuyo objetivo es «Terminar la guerra del hombre contra el hombre e iniciar la guerra del hombre contra el hambre». Yo soy cristiano pero amo al Rabino Bergman por los ejemplos de bien que está dejando y por su obra. Que Dios lo bendiga.

By Juan Manuel - 2 febrero 2012 Responder

Estimado Sergio :Prosigo leyendo tus reflexiones.Comparto la necesidad de respetar el espiritu de la ley, los que nos darà la comprensiòn de que es ser CIUDADANO.Pero,la msiòn de la dirigencia ( no solo politica )es saber distinguir entre legalidad y legitimidada. Cuando ellos nos conduzcan en los espacios comunitarios de sus respectivos protagonismos, y observen cuando las leyes dejaron de ser legitimas, aunque sea legales, vendra el tiempo de modificarlas ò cambiarlas.Generemos espacios de discusiòn de esta tematica, porque es necesario para que el CIUDADANO, se convierta EN DIRIGENTE-Atte- Juan Manuel Zuriaga.-

By Julia - 31 enero 2012 Responder

Sergio:leo tus reflexiones con atención.Qué haríamos sin las letras que se engarzan para delinear nuestros pensamientos?Recuerdo este texto de Israel Ashendorf(1909-1956):»Las letras góticas son punzantes:bayonetas,lanzas y cuchillos./Las letras latinas son redondas:barriles repletos de vino.Las letras judías que no se emborrachan/con sangre ajena ni con vino,/son angulosas,floridas,encorvadas/como la suerte de mi pueblo judío.» Un abrazo.

By Edi - 31 enero 2012 Responder

El Amor Universal Espiritual tiene mucho que ver con la ley porque establece un orden de suprema Armonía que beneficia a todos por igual – La transparencia del cumplimiento de la ley nos permite vivir con seguridad y sencillez –

By Horacio Barcellandi - 30 enero 2012 Responder

Querido Rabino:

Gracias por recordarnos estar atentos al servicio de la construccion de ciudadania, y la comprension profunda para entender leyes y valores en juego.

Abrazos y bendicion.
Horacio

By Luis - 30 enero 2012 Responder

«La Ley es como el cuchillo, no ofende a quien lo maneja» dice el Martin Fierro,
Mientras los que tienen la responsabilidad de hacerlas cumplir no la respetan, las leyes carecen de contenido y no tiene ningún valor.
En este país las leyes se hacen a gusto de unos pocos, en muchas ocasiones cortan la libertad, sin embargo si aprendemos a escribir leyes como las de Moisés, tal vez la gente tome conciencia y las respete.
Hay leyes que protegen la vida como son aquellas que brindan protección a los bosques, ríos y montañas, y sin embargo hay personas que nos representa que llegan al extremo de prohibirlas.
Entonces me pregunto, no será que debemos elegir mejor a quienes nos representa antes de estar creando leyes y más leyes…?

By Antonia Patricia Balsa - 29 enero 2012 Responder

Gracias querido Sergio Bergman por compartir tus reflexiones.

La reflexión es tan completa que no creo necesario agregar nada, pero sí enfatizar esto de devenir en ciudadanos de verdad. Creo que si logramos vivir con la Ley como valor desde sus dos dimensiones, todo irá mejor. Bien dice uno de los comentarios, ¿Y cómo hacer para que esto se cumpla y se viva como valor? Bueno, he cambiado las palabras, pero es el sentido.
En cuanto a secularizar lo religioso, y lo religiosos hacerlo más secular, las palabras de Jesús cuando le preguntan sobre si pagar o no al César y Él responde: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Me parece válida esta cita. Hasta pronto y gracias por las reflexiones. María

By Susana - 29 enero 2012 Responder

Sólo Gracias!
Leérlo es siempre es un placer, un honor, y un incentivo para reinstaurar en cada uno de nosotros como seres completos, el compromiso que intentamos asumir cada día, a pesar de nuestras desilisiones y cansancio.
(agradezco también todos los comentarios de sus seguidores, que nos aportan a nuestro crecimiento personal y comunitario!)

By Inés Günther Dieckmann - 29 enero 2012 Responder

Gracias, querido Sergio. Levanta el ánimo, tanto tu mensaje como los comentarios que tanto enriquecen.
A veces estoy muy acongojada ante este mega-«cultivo» de los dis-valores que se derrumba torrencialmente en el cotidiano andar por nuestra Ciudad y País…porque se hace imposible evitar que los ojos físicos y los del Alma se nos cierren. Un abrazo, Inés

By Laura - 29 enero 2012 Responder

El respeto y cumplimiento de las leyes (códigos, reglamentos, estatutos, normas, y así siguiendo….) nos hará mejores ciudadanos en tanto y en cuanto las leyes sean lógicas y justas para todos. Ya lo sostenían los presocráticos: «se instruye bien a un hijo siendo ciudadano de una ciudad que tenga buenas leyes».

By Ricardo Marcelo Cardoso - 29 enero 2012 Responder

Estimado Rabino,
Sus refelexiones, que comparto, son de mucho provecho.
El cumplimento de la Ley es, sin duda, el aglutinante de una sociedad, lo que le da identidad a una comunidad; pero eso si las leyes deben tener un alto grado de credibilidad, credibilidad que le da la coherencia del sentido común.
En tal sentido,me permito usar como ejemplo la Ley de Comunas.
Así como está, y a la luz de los efectos ulteriores; no es racional. Los Comuneros, debieron ser los Legisladores de Cada Comuna que conformen la Legislatura. Eso si es tener representatividad. Es el Comunero, Legislador quien busca soluciones a los problemas de su Comuna; la que a su vez debe administrar.
Así, el vecino conocería al vecino legislador, le podría exigir, lo podría controlar.
Pero no, esto lo he planteado pero los intereses particulares y sectoriales han generado este adefesio que solo genera más burocracia ineficiente y mayores costos para la comunidad.
Pruebas al canto, en las comunas la cantidad de empleados es muy importante. Si solamente cada uno de esos empleados llevara un cuadro de situación de un grupo de calles de la comuna, sabrían en tiempo real las deficiencias existentes,y poder atacrlo en oportunidad, pero no, si no está el vecino estos señores ni se enteran; como tampoco hay una supervisión de la acción; y las reparaciones están mal hechas y deben realizarse varias veces; pasó en la vereda de casa.
¿Donde están los Comuneros?, en la Comuna 10, no se los ve.
Estimado legislador, espero haber aportado alguna idea.
Un afectuoso saludo
Ricardo Marcelo Cardoso

By Hector Omar Piottante - 29 enero 2012 Responder

Que los Jueces, Fiscales, Legisladores, Ejecutivo, Nacional y Provinciales den el paso cumpliendo y haciendo cumplir la Constitucion, las Leyes, Decretos, Ordenanzas y Normas, en vez de evadir su propia responsabilidad, cargando al pueblo, con un desvio, una maña, una avivada o la consabida viveza criolla, para despues, si, empezar a recuperar el valor que subyace en la ley, que es la manera de traer a la realidad el espíritu de la ley a la acción.

El ser humano es hijo del rigor, las sanciones son el castigo al incumplimiento de la Ley. Ni se cumple, ni se sanciona el incumplimiento. El resultado es, que el estado no cumple y miente…Culpa al pueblo y ademas y muy grave, lo hace sentir, culpable…

By Alicia Luna de Yugdar - 29 enero 2012 Responder

Como todos los domingos espero la Reflexión;…no cumplir una ley equivale a no respetar un valor bueno para todos…Este valioso concepto se aprende en el hogar, somos los padres que con «espíritu cívico» debemos inculcar con el ejemplo a nuestros hijos y/o nietos este valor, pero hay algo que me angustia: ¿qué hacer con los niños y jóvevenes de tantos hogares deshechos, con los niños usados como rehenes, esclavizados en la pobreza y en la droga? ¡Qué nuestra sociedad se deje iluminar por la Luz que de forma constante nos envía Dios!

By Alicia Aras - 29 enero 2012 Responder

Muy buenas tus palabras querido Rabino….pero, entonces, qué es lo que nos pasa a los argentinos con tanta desilusión luego de votar??? la falta de educación social, moral y de deberes cívicos que ya no hay en la currícula del Estado!! Antes, hace muchos años, algo de Educación Cívica se enseñaba…..ahora, NADA!! Los malos gobiernos se han cansado de malograr la educación de nuestros hijos, para poder someterlos más fácilmente…..Debemos luchar pacíficamente para volver al Estado de Derecho, para que la educación sea el fundamento de nuestra querida Patria!!

By Tely Benin - 29 enero 2012 Responder

Los valores son una riqueza . Veo con tristeza , que esa riqueza en nuestra sociedad està en peligro de extinciòn.
Sus palabras ,su esfuerzo y su dedicaciòn nos mantiene con la esperanza de que todavìa hay quienes sostienen el timòn. Creo que son muchos. Còmo se hace para reunir esas fuerzas ? No tengo la informaciòn ni los medios…desconozco los «movimientos» de una sociedad, simplemente estoy atenta, pero no alcanza.A su disposiciòn. Muchas gracias Tely

Amamos la belleza, con sencillez.
Y el saber, sin relajación.
Nos servimos de la riqueza, más como oportunidad para la acción, que como pretexto para la vanagloria.
Y entre nosotros, no es para nadie un motivo de vergüenza reconocer su pobreza, sino que lo es más bién no hacer nada por evitarla.
Las mismas personas pueden dedicar a la vez su atención a sus asuntos particulares y a los públicos.
Y gentes que se dedican a diferentes actividades, tienen suficiente criterio respecto a los asuntos públicos.
Somos, en efecto, los únicos que a quienes no toman parte en estos asuntos los consideramos, no un despreocupado, sino un inútil.
Y nosotros en persona, cuando menos, damos nuestro juicio sobre los asuntos, o los estudiamos puntualmente; porque en nuestra opinión, no son las palabras las que significan un perjuicio para la acción.
Somos los únicos, además, que prestamos nuestra ayuda confiadamente, no tanto por efectuar un cálculo de la conveniencia, como por la confianza que nace de la libertad.

Discurso fúnebre de Tucídides en la partida de Pericles

By Norma - 30 enero 2012 Responder

Muy muy bueno!