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«El problema en la Argentina es que nunca se controló nada»

En diálogo exclusivo con Gestión Sustentable, el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación aborda los puntos más críticos de la agenda ambiental del país.

— Una de las grandes deudas del gobierno anterior en política ambiental fue el incumplimiento de la Ley de Bosques. ¿Cómo trabaja hoy el ministerio para avanzar en este sentido?
— La Ley de Bosques es una de las leyes que no fue cumplida en su totalidad. Al ingresar, nos encontramos con el desfinanciamiento del fondo de bosques. Junto a todas las provincias del COFEMA nos pusimos al día con una agenda de emergencia presupuestaria, reasignamos partidas para que se cumpla el pendiente del 2015 -que ya se cumplimentó-, asignamos la partida del 2016 y estamos trabajando de manera federal y participativa. Además, estamos incorporando otros programas de financiamiento multilateral.

— ¿Cuál es el estado actual del inventario de glaciares y cómo cree que va a incidir a la hora de pensar en emprendimientos de megaminería que pueden afectar las zonas periglaciares?
— El inventario de glaciares está avanzando. Es una ley que fue vetada y luego desfinanciada para su implementación. Desde diciembre pasado hemos realizado la distribución de las partidas para que se pueda avanzar con el inventario. Hay un par de cuencas que ya se subieron a un sitio web de manera autónoma e independiente. El próximo verano entendemos que se realizarán los relevamientos en las últimas cuencas y esperamos que a fin de 2017 que esté el 100% del  inventario realizado y publicado, por lo menos en el estadio 1 y en los lugares que fueron considerados como prioritarios. Independientemente de su localía o tecnología, todos los proyectos mineros tienen que respetar la ley de glaciares. Por lo tanto, si no lo cumplen, no serán autorizados. Y aquellos proyectos que ya están en funcionamiento, una vez que se termine de publicar el inventario, se realizarán las auditorías correspondientes para ver no sólo la situación de impacto sino también el estado del inventario de esos periglaciares, para identificar cuánta reserva hídrica está comprometida en la explotación minera. Es importante que se cumpla esta ley, pero también hay que dejar en claro que no necesariamente la publicación del inventario es lo que cancela actividades mineras que hoy están en curso.

— Ha dicho que con el proyecto de ley de humedales buscan evitar los errores que se cometieron con la ley de glaciares. ¿Por qué el oficialismo demora su sanción?
— En absoluto. En el día de los humedales, el presidente se comprometió con el tema y se está trabajando. La demora o no de los proyectos tiene que ver con la dinámica de ambas cámaras. Aquí se tomó una decisión de no iniciar nuevos proyectos ni entrar por cámaras separadas, sino respetar el trabajo del cuerpo de senadores que ya tenía un proyecto. El proyecto del oficialismo está ahora en tratamiento en las comisiones del Senado para consensuarlo con autores de otros proyectos y que tenga la mayor cantidad de aportes. En forma paralela, el ministerio va a seguir avanzando con el inventario de humedales para que no ocurra lo mismo que la ley de glaciares: que se trabajó y peleó la ley, y luego se demoró el financiamiento y la realización del inventario. En las próximas semanas habrá reuniones con universidades de distintas provincias que tomarán parte del relevamiento de humedales, además de trabajarlo en el ámbito del COFEMA y en paralelo al ordenamiento territorial.

— ¿Habrá alguna resolución antes de fin de año en relación con los dos proyectos de represas en Santa Cruz?
— Se está avanzando en el estudio de impacto ambiental y trabajando en los tres niveles: a nivel diplomático, con la Cancillería para mantener un vínculo estable con China; a nivel energético, se armó un espacio de trabajo para la adaptación del proyecto ejecutivo y la revisión del impacto ambiental. El Ministerio estará haciendo el seguimiento de los estudios para que las represas sean evaluadas conforme a la ley.

— En relación con China, recientemente el Ministerio de Energía anunció dos proyectos de centrales nucleares en el país. Desde el punto de vista ambiental, ¿no resulta contradictorio este anuncio cuando se está hablando de realizar una transición hacia energías renovables?
— La energía nuclear nunca va a ser la primera referencia en un país como el nuestro, que tiene tanta posibilidad de recursos energéticos limpios y renovables. Hay un plan concreto y ambicioso en pos de las renovables. La energía nuclear, con técnicas medidas y seguras, presenta tecnologías que se están desarrollando en el mundo. En el caso de la Argentina, luego de tantos años de desinversión en materia energética, el Ministerio de Energía plantea avanzar hacia una matriz energética diversificada. No está cancelando ni cerrando ninguna de las opciones. Si bien la energía nuclear no sería la prioritaria, y para nuestro Ministerio no sería la más recomendable, en la medida que se realice respetando los estándares internacionales de seguridad, lo que tendremos que hacer es controlar. Lo que pasó en la Argentina, más allá de la discusión de la matriz energética, es que nunca se controló nada. En la medida que controlemos, los riesgos existen, pero la responsabilidad será asumida.

 

Fuente: La Razón