Noticias

HomeReflexionesRecuperar lo digno de lo humano

Recuperar lo digno de lo humano

En esta Semana Santa y más adelante en Pesaj celebramos de maneras diferentes, pero en el nombre del mismo Padre que anhela que sus hijos se unan y reúnan en la misma mesa. Encontramos cómo el tronco de la misma raíz mesiánica se divide en dos ramas y se desarrolla en la misma tierra y bajo el mismo cielo para dar frutos de la siembra de lo humano que cosecharemos juntos como hermanos.

Son los mismos frutos divinos de lo mesiánico, sea celebrado en Pesaj en la espera del Mesías o en la Semana Santa como la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Así, las liturgias diferentes de dos tradiciones reveladas que —unidas en valores a la tradición islámica— hacen del servicio a lo humano en el monoteísmo ético, un mismo camino al que llegamos por diferentes senderos.

En estas fiestas, la redención y salvación es recuperar lo digno de lo humano, que revela lo que hay en nosotros de divino.
Que todas las religiones y seres humanos nos unamos en la espiritualidad, que es esa energía que nos permitirá reparar, curar, sanar; amar lo humano en cada hermano.

Partamos y repartamos nuestro pan. Partir el pan en bendición de equidad con justicia social es el milagro humano de multiplicarlo, de la misma forma que lo consagra la liturgia cristiana en la hostia de cada misa, así nosotros lo hacemos en Pesaj con las Matzot, el pan de la pobreza que comieron nuestros antepasados en Egipto.

En estas fiestas recordemos que no hay nada más universal que la casa común, como llama Francisco a la tierra en su encíclica Laudato Si, casa en la que debe habitar toda la familia humana.