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El bien común – La común unidad


Necesitamos un lugar para todos sin exclusión, el voto no para elegir sino también para consagrar, la espiritualidad cívica argentina expresada como una dimensión de lo político al servicio del bien común.

La Trascendencia


A veces creemos que todo conduce a la nada, que no tenemos salida, que nada va a funcionar, que no tenemos arreglo, que está todo podrido, y, sin embargo, en ese límite se nos impone la fe y la esperanza de que lograremos transitar y trascender.

Lo privado y lo público


Nos debemos un aprendizaje como ciudadanos. Seguimos muchas veces encerrados en lo privado y dedicados solo a nuestra propia familia y ni siquiera podemos considerar salir de lo propio para lo público, modificar la dimensión del mero bienestar por el bien común.

Los Argentinos


A los argentinos nos falta un poco de dimensión de trascendencia, que significa qué es lo que no te vas a llevar, no es lo que pedís, sino lo que das, y es lo que le dejaremos a nuestros hijos, algo mejor de lo que nosotros recibimos.

Ser Madre


Ser madre genera una responsabilidad vital de nutrir, de sostener, de instruir y de preservar al hijo. Por eso debemos alentar a que esa madre potencie y expanda todas sus capacidades. Capacidades que luego deben ser oportunamente celebradas y reconocidas, ya que generan un entramado único de contención para los hijos y, en consecuencia, para la pareja.

Que la Argentina sea paz


Hay una Argentina sumergida en la marginalidad de la exclusión por razones que no son solo económicas: es una Argentina oculta, que padece un profundo desarraigo cultural. ¿Qué paz podemos lograr en este estado de situación?

Iom Kipur


En Iom Kipur nos saludamos diciendo “Gmar jatimá tová”, «que terminemos teniendo una buena firma”, es decir, que seamos rubricados, registrados en el libro de la vida. Y, ¿dónde está el libro?: Tanto “arriba” como “abajo”. Nosotros sólo podemos acceder al segundo. En este libro “escribimos” nuestro proyecto, rubro por rubro.

Días de Reflexión, Perdón y Reconciliación


La tradición judía celebra en estos días la renovación del año y de la vida, simbólico aniversario de la creación del mundo. Somos llamados a la reflexión, al perdón y a la reconciliación que nos permite hacernos responsables, respondiendo con fe y esperanza a los desafíos que la vida y el país nos proponen.

Rosh Hashaná (en hebreo: ראש השנה‎ , «cabeza del año»)


5775 años simbólicos del mundo, que interpelan por un año y de nuestro propio mundo. ¿Qué lugar ocupa nuestra creatividad? Fuimos creados, y ¿qué es lo que nosotros creamos o recreamos en el año? Frente a la destrucción, respondemos con creatividad. Frente a lo individual, respondemos con comunidad.