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Ser hijo


Partamos de una verdad inapelable: todos somos hijos. No todos llegan a ser padres o madres, pero si hay algo cierto es que todos somos hijos. Esta idea debería colocarnos en una situación de reconocimiento y de agradecimiento, ya que la vida nos fue dada como un don.

Responsabilidad: de la expiación al perdón


Cuando los sacrificios se abolieron luego de la destrucción del segundo Templo, los rabinos, que reemplazaron en el liderazgo a los sacerdotes, establecieron la liturgia del Día del Perdón. Esa migración conceptual que transformó el Día de la Expiación en el Día del Perdón, instala una nueva dimensión en la responsabilidad colectiva del pueblo.

Cambiemos: Hagamos un año nuevo


Rosh Hashaná marca el punto de inflexión de los ciclos. Para la tradición judía hay cuatro “años nuevos”, y cada uno está establecido, no por una fecha del calendario, sino porque en esa fecha hay determinados ciclos que se van cerrando y abriendo.

Ser Ofrenda


Ser ofrenda es encarnar el acto de dar. Es decir, dar no en función del intercambio, sino para ponernos nosotros mismos en esa ofrenda. La manifestación concreta de la ofrenda luego puede adquirir muchas formas —tiempo, dinero, un objeto, una idea, un aporte—, pero la clave está en traducir esa virtud en algo palpable; sin confundir, desde luego, esa virtud en su encarnación.

Solicitud


Esencialmente se traduce en el hecho de prestar atención a las cosas y a las personas que interesan. Significa hacer y decir para ayudar al otro como también dedicar el mejor y mayor esfuerzo en lo que se hace.

La pereza


Es la contravirtud de la disciplina. Se define como el no-trabajo, y también como la situación de anomia en la que una persona vive instalada en esperar todo de otros sin hacer nada por sí misma.

Ser conciencia


Dado que tenemos libertad y libre albedrío, tenemos discernimiento. Y nuestra capacidad de discernimiento tiene dos planos. Por un lado, se despliega en nosotros un tipo de discernimiento que podríamos denominar operativo, que nos permite dividir el mundo en categorías de opuestos: luz / oscuridad, frío / caliente, blanco / negro.

La Soberbia


Es la contravirtud de la humildad. Significa que una persona cree que todo empieza y termina en ella, que es todo y que todo lo puede. Alguien soberbio, por lo tanto, es egoísta, irrespetuoso y no se compromete con nada ni con nadie. La soberbia es la exaltación del ego. Cuanto más grande es el ego, más pequeños somos. La soberbia es la expresión, en el carácter, de la omnipotencia. Es negar al mismo Di-s, asumiendo uno esta posición. Soberbia es pretender saber todo y de todo.