Noticias

HomeReflexionesSer compasión

Ser compasión

La compasión es uno de los atributos esenciales de lo humano. Y es, me atrevería a afirmar, una de las manifestaciones más sublimes de nuestra sensibilidad humana. Quizás uno de nuestros puntos más altos. Compasión significa poner la pasión de uno con otro y compartirla. Ese sencillo acto nos eleva y nos hace trascender. Compasión es sentir en nuestra propia piel, la piel del otro, sin que necesariamente haya mediado un vínculo que lo amerite o que acredite esa intensidad. Se trata, nada más (y nada menos) que de nuestra capacidad humana para encarnar y ejercer la empatía.

La empatía nos interpela en nuestra condición humana y nos ubica en un otro, en un prójimo, en un semejante, nos integra en una unidad. La empatía también nos permite darle al otro entidad de existencia, o aliviar su dolor, ya que podemos hacernos cargo, en nuestra humanidad, de que formamos parte de lo mismo, de que transitamos este camino juntos, de que somos -en esencia- idénticos.

La compasión es, asimismo, una de las acciones más reparadoras que podemos llevar a cabo. Uno puede llegar a creer que hace ciertas cosas o que toma determinadas decisiones por solidaridad con otro, pero en realidad no nos damos cuenta de que ése suele ser tan sólo el disparador inicial, el punto de partida, pero nunca el vector constitutivo ni la energía que logra perpetuar esa acción a lo largo del tiempo.

Por otra parte, la compasión siempre actúa en una vía de doble sentido: humaniza al que la recibe, sí, pero también -y sobre todo- nos hace mucho más humanos a nosotros, que la ejercemos, que la encarnamos, que la ponemos en práctica. Ser compasivos es siempre recibir mucho más de lo que se da. Es una virtud multiplicadora.

En ese sentido, la compasión es claramente exponencial. Un ser compasivo es un ser elevado. Es un ser generoso, amoroso. Es alguien que tiene paz, alguien que está en paz, alguien lleno de luz. En la compasión lo humano ya tiene un despliegue encarnado, brillante, positivo y energético. La compasión debería ser una de nuestras grandes aspiraciones.

También creo que la compasión nos liga directamente con una dimensión de humildad. Sólo un ser humilde puede ser compasivo. En la soberbia no hay cupo para la compasión. En el egoísmo, tampoco.

Considerando, entonces, la importancia fundamental que tiene la compasión en esta experiencia de ir haciéndonos cada vez más humanos, ¿qué camino podemos transitar para alcanzarla, buscarla o ponerla en acción? ¿de qué modo podemos trabajar nuestro ser para hacer de la compasión una moneda de cambio habitual y cotidiana, algo que pase a formar parte de nuestro núcleo de humanidad?

Por un lado contamos, desde luego, con la vía de la ejemplaridad. Esto es: nuestros maestros, nuestros modelos, aquellos a los que observamos y de quienes aprendimos y en quienes vimos encarnadas en virtudes y hechos concretos esos valores que pregonaban con la palabra. Ése es un sendero posible.

Pero también es fundamental la disciplina de cultivar -en nuestra propia interioridad- la disposición para dar y compartir los dones y las bendiciones que fuimos recibiendo amorosamente a lo largo de la vida.

En agradecimiento y bendición,
Rab. Sergio Bergman

Fragmento del libro «Ser humanos»

23 Responses to “Ser compasión”

By adrianaagos - 29 febrero 2012 Responder

Sergio, que puedo decirte que no te hayan dicho, sos la luz que nos esta dando ánimo para seguir en esta sociedad, todos los dias doy todo lo mejor que tengo de mí para ayudar a mucha gente, nunca espero nada a cambio, y a veces la gente es muy ingrata a pesar de lo que das, pero, los perdono, se sabe que el camino es duro, pero con amor todo se puede, ademas hay mucha gente de buen corazón, sino no harian tan hermosos comentarios, que Dios te bendiga, un fuerte abrazo.

By Maguiw - 29 febrero 2012 Responder

Sergio, tus palabras me llegan al corazón. No puedo dejar de asociarlas al accidente ocurrido la semana pasada y a ciertas actitudes que uno observa en la gente, su entrega amorosa, su pasión en rescatar, salvar vidas, encontrar a quienes no aparecen, la «empatía» con las víctimas y sus familiares, y demás muestras de solidaridad, entrega y, justamente, «compasión»…todo esto frente a la apatía, afán de deshacerse de culpas, frialdad, ausencia e incomprensión de otros, tal vez de aquellos representativos, de los que son ejemplos a seguir por la trascendencia y difusión de sus actos y, sobre todo, por lo que representan. Tal vez muchos no llegan a dimensionar lo reparador que es que se interesen por nosotros hasta que no transitamos esa vivencia…en fin, en lo personal tomo amorosamente tus palabras, tratando de incorporar a mi vida los valores que representan nuestra humanidad trascendente. Gracias Rabino!

By Ines - 29 febrero 2012 Responder

Gracias!!! sumo fuerzas para un CAMBIO !!!

By angelita - 27 febrero 2012 Responder

Sergio: creo que la vida, destino, Dios o como queramos llamarle nos está tocando permanentemente la puerta para que practiquemos la compasión, para que dejemos de lado tanto egoísmo e individualidad,pero no escuchamos y seguimos sufriendo. Espero que no sea tarde y reaccionemos pronto para honrar al Hombre verdadero que llevamos todos dentro y que no es el egoísta, sino el solidario. Gracias por tus reflexiones.

By Maria Teresa - 27 febrero 2012 Responder

Si, comparto es una de las manifestaciones mas sensibles y todos los dias «Tal cual una plantita» hay que regarla y trabajar sobre ella para no caer en el egocentrismo y no tiene que ver con una religion/distincion/o decir que esta bueno porque otro lo dice, cada uno, no importa el lugar o la condicion solo hace falta la refleccion y poner mano a la obra comenzar ya…y el corazon va a desbordar, salud y bienestar en cada uno, y si cada uno trabajamos en cada uno, vamos a formar racimos muy grandes de ciudadanos maravillosos…como siempre gracias un beso.

By Jorge Gentile - 27 febrero 2012 Responder

Gracias rabino Sergio: cuanta fuerza y trasnformación pueden contener y ejercer las palabras.
Que D… lo siga iluminando.

By Gracia Maria Juana - 27 febrero 2012 Responder

MUCHAS GRACIAS RABINO BERGMAN POR TAN SABIAS Y PROFUNDAS REFLEXIONES !……
EL MUNDO ESTA SEDIENTO EN MEDIO DE TANTA OSCURIDAD Y CORRUPCIÓN… SUS PALABRAS VIERTEN UNA DULCE MIEL DE ESPERANZA SOBRE TANTOS CORAZONES PERTURBADOS, ACONGOJADOS, DESESPERANZADOS….
CON SERES DE LUZ COMO USTED, AHORA CREO QUE AÚN HAY ESPERANZAS PARA LA ARGENTINA Y PARA EL MUNDO

By Alicia Luna de Yugdar - 26 febrero 2012 Responder

Estimado Rabino: creo que se debe trabajas mucho, individual y comunitariamente con la palabra «compasión»,ya qie la mayoría de nosotros la interpretamos como «lástima» y sentir lástima por un semejante es disminuirlo y ponernos encima de él, creo muy acertado su concepto de que «compasión» es ponernos en la piel del otro y «Con Pasión» hacernos carne de sus problemas y alegrarnos apasionadamente con sus logros.Yo sé que es difícil cambiar, pero es un desafío que vale la pena intentar.Cariños

By Carolina - 29 abril 2013 Responder

Srta. Alicia!!! No se si se acuerda de mi, pero Ud. fue mi maestra en 4 y 6 grado!!! Mi nombre es Carolina Pognodeo. Me encantaria poder enviarle un mail, siempre me acuerdo de Ud. Un beso enorme de una alumna de 33 a;os

By Nélida Cappellini - 26 febrero 2012 Responder

Comparto la esencia del mensaje, aunque mas que compasión que me coloca por encima del ser indefenso, yo personalmente lo siento como «amor, que nos hermana y une en la misma voluntad de «ser» …
Tengo muchos años, fuí maestra de seres con problemas aberrantes de conducta en una escuela nocturna del interior,fundamos y construimos aulas sin el apoyo del gobierno escolar, con ayuda del municipio, en ellas nos reuníamos a leer libros de intereses comunes , como por ejemplo uno quería ser aviador y una vez motivados la acción era volar en el pequeño aeroclub del lugar, otro quería aprender el oficio de peluquero, las niñas tejían o cosían, a fin de año se hacían ferias y el producto era de ellos,una vez que reponíamos la compra del material o recibíamos donaciones de ropa usada.Con amor y compañerismo se ayudaban en su tarea, los rebeldes eran tratados por una sicóloga que concurría una vez por semana.Se llevaba un cuaderno de «conducta» que servía como otirntac ión a las empresas para darles trabajo…
EL AMOR IGUALA GENERANDO RESPETO RESPETO Y COLABORACIÓN…EL AMOR MUEVE MONTAÑAS.
felicitaciones por su generosidad!!!!!!!!!!

By inemercedes - 26 febrero 2012 Responder

gracias Sergio por tus REFLEXIONES Y ESTA LA VISUALIZAMOS CON TU PARTICIPACIÓN Y PRESENCIA EN LA ESTACIÓN DEL ONCE CON LA GENTE DE CROMAGNON Y EN MUCHOS ACTOS QUE NOS DEMOSTRAS TU COMPASIÓN, EL COMPARTIR CON EL OTRO Y HACER SENTIR QUE TU PRESENCIA, TUS PALABRAS, TUS GESTOS DE AFECTO SON ACOMPAÑAMIENTO QUE ELEVA EL ESPÍRITU Y ENRIQUECE AL QUE LOS RECIBE, REALMENTE NOS DAS EL EJEMPLO!!! GRACIAS!!!!!

By oliva - 26 febrero 2012 Responder

me parece encontrar similitud con la caridad cristiana, apropósito, recomiendo el «himno a la caridad» escrito p9or san pablo en el nuevo testamento, 2CARTA A LOS CORINTIOS, CAP.13, y termina diciendo»DE LAS TRES VIRTUDES, FE, ESPERANZA Y CARIDAD, LA CARIDAD ES LA MÁS EXCELENTE.

By Virginia María - 26 febrero 2012 Responder

Querido y admirado Sergio ¡Mil Gracias! por esta caricia para el «ALMA».Con Amor Virginia María…

By NORA PARIC LEE - 26 febrero 2012 Responder

La compasión es la capacidad que Dios nos brinda para vernos reflejado en nuestro prójimo.Debemos poder profundizarla en nuestra sociedad tan enclenque… Es la sensibilidad indispensable para sentirnos digno de Él…

By Carmen - 26 febrero 2012 Responder

Como siempre enriquecedoras «reflexiones»,comparto: la compasión va más allá de la solidaridad,pero quizás se puede trabajar a través de ésta.

By MABEL LUCIA MATIAS - 26 febrero 2012 Responder

Cada vez que leo o escucho sus palabras siento que aun existe un mañana, que hay gente franca con firme voluntad para ayudar a cambiar esta pobre argentina que ha tenido la desgracia de estar en manos de tantos corruptos
Apoyo de corazon vuestras iniciativas y cuente conmigo para propagar su voz
Le saluda atte
MABEL MATIAS

By Marion - 26 febrero 2012 Responder

como se hace para ser compasivo con los q representan la oscuridad?

By hombre - 26 febrero 2012 Responder

PERCIBIR LO VALIOSO DEL ENTE AJENO Y SENTIR SU REALIZACIÓN COMO PROPIA ES EL VERDADERO «AMOR»

By Marta Estela - 26 febrero 2012 Responder

GRACIAS SERGIO

By Laura - 26 febrero 2012 Responder

Sergio, gracias por tus palabras. Desde la espontánea y buena voluntad actuamos compasivamente para aliviar el sufrimiento de otra persona. Pero hay un ingrediente indisoluble de la compasión que es el perdón, que nos hace más humanos, menos soberbios, más sencillos.

By Patricia Kearney - 26 febrero 2012 Responder

estimado Sr Bergman, si bien mi religion es la católica, en el convencimiento de que hay un solo Dios y muchas caminos, disfruto cada domingo de sus reflexiones; esta me toca muy de cerca personalmente y realmente está perfecta y «redondita», es tan así que la he compartido via mail con muchas amigas. Gracias por compartir!

By LUIS - 26 febrero 2012 Responder

Es una gran verdad.(lo digo con fundamento de causa) y debemos luchar, para que sea la moneda coriente de estos tiempos «la compasion»

By maria ester - 26 febrero 2012 Responder

Gracias Sergio! Una hermosura lo que escribiste… Me deja pensando en mis propias actitudes… Gracias
Te pido que, por compasión, cambies el formato de la letra de tus publicaciones, resulta difícil leerlas (sobre todo a cierta edad, ejem….) Sigo adorándote