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Ser en el perder

La pérdida es inherente a nuestro ser. Nadie vive sin perder. Vamos a perder, inevitablemente. Y vamos a perderlo todo. Lo primero que perdemos, al tomar conciencia de nuestra finitud, es la vida misma. Frente a esta realidad inevitable, el entramado social y cultural tiende a edificar una suerte de respuesta dual, que se debate siempre entre los paradigmas del tener y del perder.

El primer modelo nos impone la idea de que todo el ser se reduce al tener. Lamentablemente, al descubrir que al irnos deberemos dejar todo lo que tenemos, caemos en la cuenta de que el ser pierde sentido. Como contrapartida, entonces, propongo anclar nuestro despliegue de lo humano en la otra vertiente: abonemos nuestro ser en la capacidad para perder. Es decir, valoremos el ser por lo que es, no por lo que tiene. Y mientras apostamos a trascender por esa vía, aceptemos que en la esencia de nuestra constitución está la pérdida, que vivimos en la pérdida (perdemos todo: vitalidad, salud, cosas, seres queridos).

Trabajemos, entonces, en asumir la pérdida. ¿De qué modo? Por medio de ese mecanismo que yo llamo renuncia anticipada, un proceso que nos permitirá aceptar que nada en esta vida es un derecho adquirido, que todo lo que tenemos puede desaparecer mañana mismo, y que esos dones que nos fueron otorgados merecen un agradecimiento y un reconocimiento. ¿De este modo sufriremos menos la pérdida? Desde luego que no, pero anticipar que vamos a perder lo que tenemos, nos permitirá valorarlo en su justa medida e incorporarlo e integrarlo a nuestro ser.

Los problemas más serios emergen cuando, sin demasiada reflexión, suponemos que ese otro (ese vínculo, ese afecto, ese objeto, ese momento) estará allí por siempre, y que esa certeza (errónea, desde ya) nos habilita a desentendernos. Y luego, entonces, frente a la pérdida, vienen los reproches y la angustia infinita. No estuve… No lo aproveché… No me dediqué…
Si, como dijimos, el ser incluye la pérdida, ¿qué podemos hacer? Un buen comienzo es elaborar una lista de prioridades. Porque todo, está claro, no se puede. Es decir, perdemos no solo porque un día las cosas desaparecen, sino también porque no podemos tenerlo todo al mismo tiempo. Entregar con inteligencia la dimensión de la pérdida es anticipar las renuncias y fijar las prioridades.

Ahora bien, esta renuncia que planteo, ¿se materializa en el mundo real? No, debemos administrarla en el plano de la conciencia. Allí se renuncia. Tomate un tiempo. Reflexioná. ¿A quiénes valorás, a quiénes amás? Bueno, asumí y aceptá que los vas a perder, tarde o temprano. Y renunciá anticipadamente a todo. Es un acto de verdadera valentía. Incorporá esta pérdida. ¿Para qué? ¿Para intentar evitarla? No, eso es imposible. Aceptá esa pérdida para dedicarte a la ofrenda. Para entregarte al vínculo. Ofrendá tiempo, espacio y dedicación de tu ser en el hacer con el otro. Recordá que el tener no es absoluto, y sé consciente de la pérdida. Mientras tenés a ese otro, agradecelo y valoralo, aprovechalo. Ofrendá al otro. Celebrá el vínculo y el encuentro.

En este sentido, esa ofrenda de la que hablo reemplaza la idea de sacrificio. Para hacer cosas no hace falta sacrificar nada. Nadie (n siquiera D—s), en nombre del amor, pide sacrificios. Una institución puede pedir sacrificios. Pero el amor no. No es ese su alimento. El amor se nutre de la ofrenda, que es esa disposición genuina y amorosa mediante la cual damos, porque sabemos que al dar no dejamos de tener, sino que recibimos más. ¿Qué recibimos? No el resultado de una transacción, sino el sentido de la ofrenda. Sucede aquí lo mismo que con un regalo. Al regalar algo no sentimos que lo perdemos. Si no, no sería un regalo. Un regalo es una ofrenda. Y no ofrendamos algo, sino que nos ofrendamos a través de algo. Mediante un objeto material buscamos que nuestro ser tenga presencia en el otro.

Analicemos, un instante, uno de los versículos más citados de la Biblia, tomado del Deuteronomio, ese que hizo popular y masivo Jesús, uno de los rabinos más revolucionarios del judaísmo, a través de su vocero histórico, Pablo, el primer difusor del cristianismo: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Contundente, lúcido, razonable. Ahora bien, casi nadie lee el final de esa sentencia: Yo soy el señor…

Tratamos de interpretar: ¿cómo hacemos para amar al prójimo como a nosotros mismos sin que ese amor no sea ego? La clave está en comprender que no tenemos ninguna posibilidad de amar al otro si antes no nos amamos a nosotros mismos, puesto que no tendremos nada para dar. Amar al otro es darnos al otro. Si, en cambio, lo hacemos únicamente por nosotros, sin la presencia de otro, no será más que idolatría vacía de nuestro ser, como si fuera la adoración de un objeto pagano. Es la diferencia clave entre ego y amor. Si solo servimos al ego, será un sacrificio.

A medida que el ego se hace más grande, nosotros nos hacemos más pequeños. Mientras que en el amor el ser se expande, ya que en el amor nunca perdemos por dar, sino que creemos en la capacidad de multiplicar.

El ego, para no perder, quiere tener y retener. Poseer en la ilusión de que siempre dominará. Solo la sabiduría del amor incondicional, que no es posesión, sino ofrenda, uno toma conciencia anticipada que aun cuando todo lo que uno tiene se pierde en lo material, queda para siempre en el amor que no muere.

Fragmento del libro Ser humanos.

15 Responses to “Ser en el perder”

By silvia - 16 septiembre 2012 Responder

Todo lo que escribís es una caricia para el alma que en estos tiempos que nos toca vivir en el país viene muy bien.Gracias.

By maría Clariá - 14 septiembre 2012 Responder

Estimado rabino Bergman, gracias por su reflexión, es como si hubiera llegado a mi especialmente, justo en estos momentos necesitaba algo así para poder reflexionar y revertir mis dolores.Muchas perdidas de todo tipo en los últimos tiempos me tienen medio nokeada, padre, hermana hace un largo tiempo, matrimonio, casa,lugar, perros; hace cuatro años otro hermano, hace dos, otro hermano y hace cuatro meses mi hermana (eramos 9).Y cuando leí su reflexión, entendí perfectamente , si me hubieran enseñado con tanta claridad lo que usted dice, hoy no me dolería tanto no tener a estos hermanos y padre tan queridos para mí,los aproveche, los quise, me quisieron, pero hubiera hecho mucho más, lo mismo por mi matrimonio hecho trizas, y hubiera disfrutado más las cosas materiales que tuve. Me comprometo desde este instante en VIVIR plenamente, amando, disfrutando, agradeciendo, observando, con mas amor, mas fuerza con mas libertad. Ya soy grande, pero gracias a Dios tengo muchas cosas para estar bien y capitalizar las pérdidas.
Desde hace tiempo lo vengo siguiendo, «espiando», y debo decirle que voté a Macri por usted.
También quería decirle que necesitamos contención todos los que ayer salimos a la calle, y contención que evidentemente no encontramos y creo que ayer todos pedimos lo mismo, usted está entre los contenedores. Muchas gracias. con todo mi cariño hasta pronto María

By osmar meza - 7 septiembre 2012 Responder

bueno sergio te sigo hace un tiempo, comparto tu visión del país que todos queremos. en esta refleccion tuya me resulta interesante y te agradezco por compartirla conmigo espero poder comprehender un poco mas del misterio de la vida saludos y voy a seguir esperando mas de tus pensamientos gracias.

By Liliana Valsagna - 4 septiembre 2012 Responder

Hola
Comparto plenamente la «esencia» del concepto. Solo que para mi JAMÁS HAY PERDIDA, solo hay transformación, mutación.
Les trasmito a mis alumnos que apliquen el concepto de química:Nada se pierde, todo se transforma. Se crece, se evoluciona, mutamos creencias, cambiamos de estados, cortamos relaciones,los hijos crecen, nos vamos de este plano, regresamos a este plano, mutamos…por eso no hay pérdida.

By monica - 4 septiembre 2012 Responder

Gracias por todas esas reflexiones. es empezar el dia de otra forma y valorar mas lo que uno tiene alrededor y no tanto el material. Ojala algun dia pueda adquirir esa paz que tenes y transmitis. Te admiro y mi flia.tambien gracias…..
Se tiene que repetir lo del Planetario del domingo pasado. Un cariño muy grande…

By Silvia - 2 septiembre 2012 Responder

He notado en la colectividad un gran interes en tener, mas que en ser. No hay limites en algunos para alcanzar dichos objetivos por lo que para ascender!!!recurren a la calumnia, al engaño y otros arteros metodos.
Los chismes estan a la orden del dia en vez de usar un espejo para verse a si mismos y construir no destruir.
Hay que amar mas al projimo, valorizar mas al ser espiritual. Nacemos desnudos y nos vamos de la misma forma lo demás es transitorio.

By leonor martinez - 2 septiembre 2012 Responder

me parece una reflexion que contiene una gran valentia un sentido de la vida diferente aloque vivimos .Ojala podamos ponerla en practica pero siempre hay que comenzar

By Edith Estela Sbodio - 2 septiembre 2012 Responder

Muchas gracias por la reflexión así es – Alguien frente a lo que habia sido una magnifica construcción de lo que tan solo quedaban las ruinas puso un cartel que decía –Cuidado todas las extructuras son inestables– Algo que jamás deberíamos olvidar…………

By maria - 2 septiembre 2012 Responder

lei la nota, y es dificil pensar en perder lo que uno ama, pero tambien uno casi siempre dice porque a mi, en vez de decir porque a mi no?, tambien hay que pasar por elestado de aceptacion, sino aceptamos no podremos pensar en que un dia perderemos todo, nada material nos llevamos solo nuestros momnetos vividos y a nuestros afectos sea donde cada uno cree que ira. cuando uno da no tiene que esperar a que nos den como vos decis si regalas es un regalo nadie tiene porque sentirse culpable de no poder devolver lo que nos dieron, todo esto sale del corazon, sino es asi no es verdadero y no tiene el sentido que Dios quiere que tenga, cada dia es un regalo de Dios y el no espera nada solo acompania en nuestras desiciones, nosotros debemos saber hacia donde dirigirnos como, donde y porque. la gente acumula, no da, la gente esta cegada por la plata, hacer cada dia mas y no da. hay una frase que dice ponle a un pajaro en sus alas oro y veras que jamas va a volar.
disfrutemos la vida que es un regalo de Dios!!!

By susana schulze - 2 septiembre 2012 Responder

EXCELENTE!!!! QUÉ BIEN NOS HARÍA ATODOS TENER EN CUENTA ESTE CONCEPTO DE LA PERDIDA. COMPRENDERÍAMOS QUE NO NOS SIRVE DE NADA AFERRARNOS A – PRINCIPALMENTE – LAS COSAS MATERIALES.
SUSANA

By Mario Rosenfeld - 2 septiembre 2012 Responder

Vengo de perder un matrimonio y de ganar una amiga. Vengo de perder mi estado civil de casado y de ganar la soltería.
Vengo de repetir los días de incomprensión y aislamiento, de no entendimiento y distancia progresiva y de ganar el estar conmigo mismo, viviendo en lo más hondo de mis sentimientos el dolor del cambio de situación al desgarrar lo que antes parecía unido… pero no lo estaba más que en forma aparente.
Pierdo una unidad. Gano la diversidad. No sólo se pierde al perder. Rescato y aporto la idea de la multiplicidad infinita de oportunidades que se abren a partir de dejar una.
La generosidad universal se hace luz en mi conciencia y me siento más pleno, integrado y amoroso que nunca, especialmente con mi ex esposa que será mi nueva amiga.
Separaciones así, con tanto dolor, llanto, sufrimiento, desgarro hasta de las células… terminan iluminándose con el conocimiento y la oportunidad de hacer todo nuevo y mejor.
La astrología tenía toda la explicación previa y no la utilicé hasta que la separación se había consumado. Formará parte de las prioridades a partir de ahora y de la organización que estoy creando para aportar a los que se creen solos y separados o ven debilitarse su vínculo personal sin saber qué hacer.
De toda derrota deberá surgir -como el Ave Fénix- un nuevo y más sabio comienzo.
Afectuosamente
Lic. Mario Rosenfeld

By Luis Fusi - 2 septiembre 2012 Responder

Sergio, siempre me parecieron muy cirteriosas y acertadas tus palabras y opiniones, pero tuvieron mayor impacto en tu campaña, o cuando eras un actor privado en el país, ahora en una función publica tu opinion se diluye se desvanece, y el país necesita que se planteen las cosas claras, la participacion en la politica hoy no tiene resultado, hay que hacerlo de otro lado.

By Patricia Kearney - 2 septiembre 2012 Responder

Este escrito si es un regalo!!! gracias por compartirlo.

By Maria Teresa Ochoa de Alvarez - 2 septiembre 2012 Responder

Muchas Gracias por estas sabias reflexiones, me hacen mucho bien y me ayudan a poder darme más a todos. en estos momentos de egoísmo y del «yo» del tener y no del ser estoy pensando en como poder ayudar a que el mundo sea mejor, que los argentinos podamos vivir con mayor paz, por eso una vez más me ofrezco para lo que usted pueda necesitar de mi para llevar esta tarea para bien de todos muchas gracias que Dios lo bendiga

By HECTOR - 2 septiembre 2012 Responder

ESTIMADO SERGIO
CREO QUE NO ES EL AMOR FUNDAMENTAL PARA ATESORAR EL BIEN DE DAR.LO MAS IMPORTANTE PARA MI PASA POR LO CULTURAL.MIS PADRES ME ENSEÑARON CUANDO ERA UN NIÑO QUE DAR ES UN GRAN PLACER DEL ESPIRITU Y LE HACE MUY BIEN AL SER HUMANO,PERO QUE DEBIA SIEMPRE DEFINIR PORQUE LE DABA ESTO O AQUELLO A QUIEN CORRESPONDIERA.CON ESTE CONCEPTO APRENDI QUE NO SIEMPRE SE LE PUEDE DAR A TODO EL MUNDO.Y ME ENSEÑARON QUE LO MAS TRAGICO E INHUMANO ERA DAR PARA PODER EJERCER UNA SUERTE DE DOMINIO SOBRE EL OTRO SOLO POR DARLE ALGO PARA SUS NECESIDADES
ATENTAMENTE
HECTOR RIOS