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Ser Madre

La diferencia entre ser madre y ser padre es de una importancia relevante. Un hombre, por su mera biología, es incapaz de descifrar de modo cabal esa simbiosis, esa conexión milagrosa que experimenta una madre en relación con su hijo. Por haberlo llevado en su vientre, una madre queda ligada energéticamente para siempre con sus hijos. Y esa ligazón es de una intensidad maravillosa. […].

Ser madre genera una responsabilidad vital de nutrir, de sostener, de instruir y de preservar al hijo. Por eso debemos alentar a que esa madre potencie y expanda todas sus capacidades. Capacidades que luego deben ser oportunamente celebradas y reconocidas, ya que generan un entramado único de contención para los hijos y, en consecuencia, para la pareja.

Cuando llega la hora de ser padres y de ser madres, necesariamente se repacta la pareja, y se establecen métodos o caminos diferentes de consagración. Todo requiere un reajuste. No solo por la obviedad de haber recibido a un nuevo integrante de la familia, sino básicamente porque surgen nuevos roles, nuevas funciones y nuevos conflictos. Y estas situaciones ya no son teóricas ni potenciales, son concretas.

En este punto también se calibran, se consolidan o se debilitan los acuerdos, los compromisos y los pactos. Ya que esa energía creativa que antes usábamos para la pasión y el enamoramiento, ahora debemos repartirla con los hijos. Parte del trabajo del padre, además de no perder la pareja ni el espacio de la consagración, debe ser entablar un vínculo directo con su hijo. Es decir, un padre no parió a su hijo, pero lo instituye. No lo trajo al mundo biológicamente, sino culturalmente. Lo sostiene en la ley, y es un socio de hecho y de derecho de esa unidad con la madre.

Una familia sana potencia las diferencias inherentes del padre y de la madre. Ambos progenitores deben compartir un plan común, pero cada cual debe hacerlo desde su lugar. Ser padre y ser madre son componentes diferenciados de una sola unidad: ser familia. Esa diversidad permite a los hijos tener, en su hábitat, un ecosistema diverso y rico de referencias. Los hijos deben convivir con lo masculino y lo femenino. Subrayemos, desde ya, que lo masculino y lo femenino son atributos. En tanto que madre y padre son funciones.

Tanto el padre como la madre deben desplegar aspectos femeninos y masculinos, que no se deben confundir con la genitalidad ni con la sexualidad, sino con la función. Ser padre y ser madre es un equipo de complementación, y esas referencias cruzadas les permiten a los niños definir su identidad. En ese sentido, y más allá de las opiniones que puedan surgir desde las religiones o las teologías, me parece que es clave habilitar y celebrar las nuevas diversidades que a lo largo de la historia fueron surgiendo en las conformaciones familiares.

En otro orden de cosas, ¿qué aconsejo yo, en general, cuando hablo con una pareja que está a punto de recibir a un hijo en el seno de su familia? Les propongo que a laposesión, intenten anteponer la renuncia. Es decir, todo padre [y toda madre], por una cuestión intuitiva y ante la evidente fragilidad de un recién nacido, tiende a querer poseer a sus hijos, y a considerarlos una suerte de continuidad natural de su persona. Creo, sin embargo, que ya en esa instancia es sano y recomendable, desde un punto de vista espiritual, que aprendamos a ceder esa posesión.

Esa renuncia es un acto amoroso, no de desprendimiento. Por el contrario, no renunciar sería un acto egoísta. La potencia de ese otro no pasa por nuestra posesión. Debemos disfrutar la bendición de compartir la existencia con él. Como decíamos antes, un hijo debe respeto a sus padres por haberlo traído al mundo, y un padre [una madre] debe dejar a sus hijos ser en el mundo.

Fragmento extraído del libro Ser humanos.

En agradecimiento y bendición.

Rabino Sergio Bergman

13 Responses to “Ser Madre”

By adelaida - 28 octubre 2012 Responder

Me causó mucha pena que en su descripción del vínculo madre-hija considerada solamente la de una madre biológica- que «lleva el hijo en su vientre». ¿Las que no pueden – por decisión de Dios – ser madres biológicas quedan excuídas? La relación madre-hijo (sea madre biológica o madre adoptiva) es una y es la misma. El amor no nace solamente por parir a un hijo biológicamente.

By noemi - 24 octubre 2012 Responder

Excelente! Comparto plenamente sus conceptos.

By GABRIELA RIBLES - 21 octubre 2012 Responder

GRACIAS RABINO,SIEMPRE TUS PALABRAS TAN ILUMINADORAS!!!!!!!!!!!!!!

By Analía - 21 octubre 2012 Responder

Gracias por tan clara y tierna reflexión porque verdaderamente «una madre sostiene las manos de sus hijos por un tiempo pero su corazón para siempre» y al renunciar en ese acto amoroso,
estamos aceptando que el Señor sólo nos los «presta» para compartir su existencia por el tiempo que Él disponga para ello. Y me siento bendecida y elegida al disfrutar cada uno de los seis que me «prestó».

By Berta Szwarcberg - 21 octubre 2012 Responder

Querido Sergio :
Es un placer leer tus textos.
Sos brillante, D-os te ilumino con el Don del pensamiento,
así cómo la capacidad de encontrar a palabra justa
en cada frase. A tus elaboraciones no les falta, ni les sobra
nada. Disfruto muchísimo tus escritos y te doy las gracias
por ser tan generoso y compartirlos.
Besos para Gaby, los chicos y para vos
Berta

By Rodrigo - 21 octubre 2012 Responder

Hola,

No soy padre, y por lo visto, dada mi edad y estado civil, quizas nunca lo sea. No me entristece, tampoco me alegra. Hubiese deseado que algunas cosas fueran diferentes, pero son lo que son, y no tengo otra opción mas que asumir mi condición. Comparto estos conceptos desde la intuición (aspecto mayormente atribuido a las ellas)que algo de cierto hay en todo esto. Saludos & felicidades a todas la madres.

By Maria de los Angeles - 21 octubre 2012 Responder

Estimado Sergio:

Muchisimas gracias por tus palabras siempre tan sabias y esclarecedoras….

Bendiciones

Angeles

By liliana yossen - 21 octubre 2012 Responder

Gracias, Sergio. Me encantó la oración que sintetiza toda tu reflexión. Soy docente y para el festejo del Día de la madre en mi escuela, ese pensamiento va a aparecer escrito en algún lugar, para que todos lo tengamos bien presente. Saludos. Liliana.

By josefina díaz colodrero - 21 octubre 2012 Responder

¡Muchas gracias, tanto por el saludo, como por el mensaje, ,¡tan ecuménico!. Sigamos orando junto a todas las madres de todos los credos, especialmente en el día de hoy, que nos «evoca»
Fraternalmente
Josefina Díaz Colodrero

By daniel rouvier - 21 octubre 2012 Responder

Muchas Gracias Rabino

By José Carlos Cheble - 21 octubre 2012 Responder

Estimado Rabino:

El párrafo siguiente desorinta:

«Ser padre y ser madre es un equipo de complementación, y esas referencias cruzadas les permiten a los niños definir su identidad. En ese sentido, y más allá de las opiniones que puedan surgir desde las religiones o las teologías, me parece que es clave habilitar y celebrar las nuevas diversidades que a lo largo de la historia fueron surgiendo en las conformaciones familiares»

By Rique - 22 octubre 2012 Responder

Jose Carlos; tiene razón, ese parrafo, es dudoso, y desorienta ! Lo demas al contrario, revaloriza lo que nos quieren desvalorizar, aruinar, degradar; confundir,cambiar. Hombre y mujer Dios nos creo, esto es inmutable.

By Mario Rosenfeld - 21 octubre 2012 Responder

DÍA DE LA MADRE
Celebrado sobre el puente que une lo visible con lo invisible.
Hoy celebro y agradezco a Dios en su forma de Principio Activo Universal, la transformación de Su estado espiritual, en las células que dan origen a la Vida; proveyendo a las Almas del instinto receptivo, protector, nutricio y contenedor que brinda el Amor a través de los Seres para con sus iguales.
Instando a la independencia con respecto de ella (en su forma humana materna) y a la Dependencia respecto de Él (como conciencia de pertenencia divina).
Así ha sido en mi Madre, así en la Madre de mi Hija, así será en Ella y su descendencia.
Gracias a Él en todas las Madres de la Naturaleza!
ros